miércoles, octubre 12, 2011

EL UNIVERSO ALTERNO QUE INVENTÉ EN SURINAM


En los últimos capítulos de “El Tercer Reich” de Roberto Bolaño, el protagonista Udo Berger hace referencia a las conversaciones de turistas surinameses que se hospedan en su mismo hotel, en algún lugar de la costa catalana.

Una referencia que inevitablemente me hizo retroceder en el tiempo, y recordar mi juego predilecto de infancia; entre 10 y 11 años tenía cuando agarré un atlas del mundo y me dediqué a escoger un país del orbe, con nula historia futbolística, para inventar una liga, jugadores, temporadas, torneos. El premiado fue Surinam.

Lo gracioso es que para crear los equipos, la lógica futbolística chilena influyó de un modo demasiado evidente; había equipos universitarios, un símil de Cobreloa que llamé Bauxpara (para los que no saben, Surinam es un gran productor del mineral bauxita), el gemelo de Unión Española era Netherlands (ex colonia holandesa).

Jugué unas diez temporadas ficticias (en no más de dos años), inventé nombres de cientos de jugadores, “contraté” a grandes estrellas como Maradona o Lineker, Surinam jugó mundiales, fue campeón juvenil. Si hubiese sido real, habría sido una de las mayores gestas futbolísticas de la historia.

En aquellos años, las enciclopedias, los atlas y la imaginación fueron las únicas herramientas para crear tal deleite. Los medios de comunicación jamás hicieron mención explícita de la existencia de una federación local. Con suerte se sabía del origen surinamés del crack holandés Ruud Gullit. Pronto, me olvidé del asunto.

Muchos años después, 2006 quizás, llegó a mis manos un número de la revista “El Gráfico” de Argentina, con un reportaje a la verdadera cantera de futbolistas que representaba Surinam, para la selección holandesa (Edgar Davids, Patrick Kluibert), dejando a su país de origen en una posición desmedrada en el concierto futbolístico mundial. Visión que es reafirmada por el peruano Daniel Titinger en un completo reportaje para la revista Etiqueta Negra.

Aunque era obvio que algún tipo de liga existiera, me resultó perturbador que mi andamiaje deportivo se pulverizara, para instalar a clubes como SV Transvaal o SV Robinhood de Paramaribo en mi conciencia.

Luego de leer la alusión de Roberto Bolaño, investigué más en Internet. Arribé a la página oficial de la Surinaamese Voetbal Bond, también hallé sitios dedicados a seguir los pasos de la selección local en las clasificatorias de Brasil 2014, como es el caso del blog Natio Suriname.

Aprovechando que tienen cuenta de Twitter, les envié un saludo en holandés, que fue replicado en su perfil: Veel succes in de wedstrijd met de Dominican Republic. Groeten uit Chili. Ik volg het voetbal een lange Suriname.

Incluso vi ayer la transmisión vía streaming del match entre Surinam y República Dominicana, jugado en Paramaribo, y que los locales perdieron por 1-3. Ni mis mejores vibras sirvieron para dar vuelta el resultado, aunque se mantienen segundos en el grupo con 7 puntos, tras la selección de El Salvador que suma 12 unidades.

Definitivamente fue un reencuentro con mi infancia, aunque con los bemoles propios de la realidad que vive esta ex colonia neerlandesa, que en contraposición con la realidad alterna creada por mí, sigue buscando algo de gloria propia en la CONCACAF, y no un triste orgullo por los éxitos de sus hijos en Europa.

1 comentario:

Daniel D. Fuenzalida M. dijo...

Buenísimo! yo hacia lo mismo con los juegos de fútbol, pero con algunos matices.

1 No solo elegí a Surinam, sino también a Guyana ;)con ellos di la vuelta olímpica en el Fifa Brasil 2014 hasta que me dio calambre en los dedos jajaj

2 No reforcé esos equipos con estrellas mundiales, sino que al crear a mi equipo de provincia (Colchagua C.D. de la 2da división profesional)reforcé a mi equipo con jugadores de éstos dos países, para así darle un plus de fútbol chileno a ambas selecciones

Felicidades, y que bueno compartir este tipo de intereses con otro chileno, durante años pensé que era el único que estaba soñando con la locura de las guayanas, su fútbol, y su diversa cultura.

Espero algún día ver a estas selecciones jugando en Conmebol, un gran saludo